CDMX identifica zonas de mayor riesgo por calor extremo

La Ciudad de México contará con una nueva herramienta para identificar las zonas con mayor riesgo frente al calor extremo y definir dónde deben concentrarse las acciones de adaptación urbana.
Se trata de Cool Cities Lab, plataforma presentada por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA) y el World Resources Institute (WRI) México.
El sistema permitirá analizar información territorial para ubicar áreas con mayores niveles de exposición al calor, identificar oportunidades de intervención y orientar posibles soluciones de enfriamiento urbano.
Entre las medidas que podrán priorizarse se encuentran la infraestructura verde, la generación de sombra y acciones relacionadas con el acceso al agua.
La herramienta fue presentada en el Centro de Cultura Ambiental Chapultepec, donde autoridades y especialistas analizaron los desafíos que representa el incremento de las temperaturas para la capital.
¿Dónde existe mayor riesgo por calor?

La secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza Ramírez, explicó que el calor extremo representa un problema creciente y que sus efectos no se distribuyen de manera uniforme entre las alcaldías.
De acuerdo con los datos presentados durante el lanzamiento, entre marzo y junio siete alcaldías de la capital presentan niveles de peligro medio y nueve niveles altos. En las zonas consideradas de mayor riesgo vive aproximadamente 68 por ciento de la población, mientras que las temperaturas máximas pueden ubicarse entre 34 y 37.5 grados Celsius.
La funcionaria señaló que las altas temperaturas tienen consecuencias que van más allá del incremento del termómetro y pueden repercutir en la salud, movilidad, productividad, acceso al agua, vivienda y condiciones del espacio público.
“Cuando hablamos de calor extremo, no hablamos solamente de temperatura. Hablamos de salud pública, de movilidad, de productividad, de acceso al agua, de calidad del espacio público, de vivienda y, en última instancia, de justicia climática”, señaló.
La herramienta también orientará la reforestación

Uno de los usos que tendrá Cool Cities Lab será apoyar el programa de reforestación urbana de la Ciudad de México, cuya meta será plantar 500 mil árboles para 2030.
Álvarez Icaza adelantó que el programa tendrá como una de sus prioridades el oriente de la capital, donde existen importantes desigualdades territoriales.
La información generada por la plataforma permitirá identificar los sitios donde el arbolado y otras medidas de adaptación pueden tener mayor impacto.
De esta manera, la intención es que la distribución de nuevos árboles y otras intervenciones no responda únicamente a criterios generales, sino a información sobre las condiciones particulares de cada territorio.
“La Ciudad de México y WRI México hemos manifestado nuestra voluntad de construir un marco de trabajo conjunto para fortalecer la cooperación técnica, el intercambio de conocimientos y la generación de evidencia para la toma de decisiones en políticas públicas”, indicó la secretaria.
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El calor afecta de manera desigual

Durante la presentación, el director ejecutivo de WRI México, Francisco Barnés Regueiro, señaló que uno de los principales retos para las ciudades es que la información disponible todavía resulta insuficiente para tomar decisiones precisas sobre adaptación climática.
Explicó que las anomalías de temperatura han aumentado de manera importante en distintas ciudades del país y que sus efectos varían dependiendo de las condiciones sociales y ambientales de cada territorio.
Por ello, Cool Cities Lab busca proporcionar datos y capacidad de análisis que permitan conocer dónde se concentra la exposición al calor y cuáles son las zonas que requieren atención prioritaria.
El objetivo, dijo, es que esta información pueda fortalecer las políticas públicas de adaptación no sólo en la Ciudad de México, sino también en otras ciudades del país.
Datos para diseñar políticas públicas
Durante el lanzamiento también se presentó el proyecto Data for Cool Cities y se realizó el panel “Prioridades para la adaptación climática al calor extremo de la Ciudad de México”, en el que especialistas de distintas instituciones abordaron los impactos del fenómeno y las alternativas para enfrentarlo.
La propuesta parte de que la adaptación al calor requiere combinar información científica, análisis territorial y políticas públicas capaces de atender las desigualdades existentes entre distintas zonas de la ciudad.
Con Cool Cities Lab, SEDEMA y WRI México buscan contar con una herramienta que permita pasar de identificar el problema a definir dónde intervenir y qué tipo de infraestructura puede contribuir a reducir la exposición de la población al calor extremo.



