ALCALDÍASCiudad de México
Tendencia

Tormentas detienen el Cablebús, causa temor

La detención de las cabinas durante el trayecto forma parte del protocolo de seguridad durante la actividad eléctrica, sin embargo, el estar suspendidos a varios metros de altura genera miedo, incertidumbre e incluso crisis de ansiedad en algunos pasajeros

ALCALDÍAS | 01/07/2026| 07:02

Cada vez que una tormenta eléctrica sorprende a los usuarios del Cablebús, el trayecto puede convertirse en una experiencia de angustia. Aunque las detenciones de las cabinas forman parte de los protocolos de seguridad, permanecer suspendidos a varios metros de altura durante varios minutos genera temor, incertidumbre e incluso crisis de ansiedad en algunos pasajeros.

En entrevista con El Momento Metropolitano, un usuario dijo que, “cuando empieza a llover sí da miedo porque uno nunca sabe si el Cablebús se va a detener. A mí ya me pasó una vez en la Línea 1, rumbo a Cuautepec. Estuvimos varios minutos suspendidos por la tormenta y, aunque por la bocina nos dijeron que era por seguridad, sí sentí mucha angustia. Había personas muy nerviosas y algunos niños comenzaron a llorar. Después entendí que era un protocolo, pero en ese momento sí se siente incertidumbre”, relató José Luis, usuario frecuente de la Línea 1, que está en la Gustavo A. Madero.

En la Línea 2, que conecta Santa Martha con Constitución de 1917, María del Carmen, vecina de Iztapalapa, aseguró que cada temporada de lluvias procura salir con tiempo por si el servicio se detiene. “Ya nos tocó quedarnos parados a media ruta por una tormenta eléctrica. Fueron varios minutos y sí impresiona estar tan alto sin poder avanzar, uno se pone nervioso porque ve el viento y escucha los truenos muy cerca”, comentó.

Para quienes viven cerca de la Línea 3, entre Constituyentes y Vasco de Quiroga, las recientes suspensiones preventivas también han generado preocupación. Ricardo Hernández explicó que utiliza el Cablebús todos los días para ir a trabajar, pero reconoce que las tormentas cambian por completo la experiencia del viaje. “Cuando anuncian lluvia fuerte ya voy pensando que nos pueden detener.

Me tocó quedar suspendido varios minutos y la sensación es parecida a la turbulencia en un avión. Sabes que es por seguridad, pero el miedo no se quita hasta que la cabina vuelve a moverse”, señaló.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

Además, entre los usuarios también es común escuchar que las personas adultas mayores prefieren evitar este medio de transporte cuando el pronóstico anuncia lluvias. “Mi mamá no quiere subirse si ve que está nublado porque le da miedo quedarse detenida en el aire. Varias señoras de la colonia piensan igual; dicen que prefieren esperar un camión o un microbús antes que pasar ese susto. Aunque saben que el Cablebús es seguro, la idea de quedarse suspendidas durante una tormenta les genera mucha ansiedad”, comentó Miriam, usuaria de la Línea 1.

Trabajadores del sistema consultados por El Momento Metropolitano señalaron que, cuando las condiciones meteorológicas obligan a detener la operación, no es raro que algunos usuarios presenten ataques de pánico o nerviosismo, especialmente quienes utilizan este transporte por primera vez o tienen miedo a las alturas.

Ante estas situaciones, explicaron que el Cablebús cuenta con personal capacitado para brindar atención inmediata. En las estaciones hay servicio médico y brigadas preparadas para atender emergencias, además de protocolos de acompañamiento para tranquilizar a los pasajeros una vez que las cabinas llegan a una terminal.

“Lo más importante es mantener la calma y seguir las indicaciones del personal. Las detenciones no obedecen a una falla del sistema, sino a medidas preventivas para proteger a los usuarios”, explicaron trabajadores del transporte.

De acuerdo con la información técnica del Cablebús, la lluvia por sí sola no obliga a suspender el servicio. Las cabinas continúan operando durante precipitaciones, incluso intensas, siempre que no exista actividad eléctrica o vientos que rebasen los límites de seguridad establecidos.

Los protocolos se activan únicamente cuando se detectan tormentas eléctricas o ráfagas de viento que puedan representar un riesgo para la operación. En esos casos, las cabinas pueden detenerse temporalmente, incluso cuando se encuentran a mitad del recorrido, mientras se monitorean las condiciones climáticas.

Si el fenómeno meteorológico persiste, el sistema aplica un protocolo de desalojo preventivo. Los pasajeros son trasladados a las estaciones y permanecen resguardados hasta que las condiciones permiten reanudar el servicio. Posteriormente, pueden continuar su viaje sin realizar un pago adicional.

Estas medidas se han aplicado recientemente en la Línea 3, entre Constituyentes y Vasco de Quiroga, así como en la Línea 2, donde las tormentas eléctricas obligaron a realizar pausas temporales en la operación.

Artículos Relacionados

Back to top button