México vence a Corea, bajo la lluvia la afición desborda las calles de la CDMX
Por Sandra Rojas, Daniel Escobar y Omar Montalvo. Con imágenes de Efrain Espinoza y Fernando Bravo

La lluvia no apagó la pasión mundialista. Miles de aficionados mexicanos abarrotaron bares, plazas y Fan Fest Campo Marte y Zócalo para seguir el encuentro entre México y Corea del Sur, en una jornada marcada por las cornetas, los cánticos, los festejos multitudinarios y el desbordado apoyo tricolor.
Desde horas antes del silbatazo inicial, cientos de personas comenzaron a llegar a los distintos puntos habilitados para seguir el partido. El ambiente se extendió desde el Fan Fest de Campo Marte hasta los festivales futboleros instalados en alcaldías como Azcapotzalco, Álvaro Obregón y La Magdalena Contreras.
Confusión en el Ángel y calles llenas en Zona Rosa
Desde las 16:00 horas, decenas de aficionados se dirigieron al Ángel de la Independencia con la intención de ver el partido; sin embargo, muchos se llevaron una sorpresa al descubrir que no habría transmisión del encuentro. El sitio únicamente contaba con un escenario preparado para un eventual festejo tras el partido contra Corea del Sur.

Mientras tanto, la Zona Rosa se convirtió en uno de los principales puntos de reunión para la afición. Los bares que anunciaron la transmisión registraron lleno total desde temprano, con largas filas de personas esperando ingresar y decenas más observando el encuentro desde el exterior.
Durante todo el partido, los gritos de apoyo y las cornetas resonaron entre las calles y edificios de la zona.

La lluvia no frenó la fiesta tricolor
El empate sin goles al término del primer tiempo disminuyó momentáneamente la euforia, pero el inicio de la segunda mitad estuvo acompañado de una intensa lluvia que, lejos de dispersar a los aficionados, fortaleció el ambiente festivo. Con paraguas, impermeables o simplemente bajo el aguacero, cientos de personas permanecieron afuera de los establecimientos, buscando cualquier espacio para seguir la transmisión.
Algunos observaban el partido pegados a las ventanas; otros permanecían en la calle escuchando el sonido que escapaba de las pantallas instaladas en los bares.
El gol de Luis Romo desató la locura.
Los aficionados brincaron, cantaron y se abrazaron bajo la lluvia, mientras las cornetas y los cánticos se extendían por toda la Zona Rosa.

Consumo de alcohol sin supervisión
Afuera de varios establecimientos, decenas de personas consumían cerveza, micheladas y bebidas preparadas sobre la vía pública. Durante el recorrido realizado por El Momento Metropolitano, no se observó presencia de autoridades regulando el consumo de alcohol en las calles. La celebración se prolongó entre cánticos, porras y banderas mexicanas ondeando entre la multitud.
Restaurantes coreanos viven un ambiente distinto
La Zona Rosa, reconocida por su amplia oferta de restaurantes de comida coreana, también vivió el partido desde otra perspectiva. Varios establecimientos optaron por no transmitir el encuentro e incluso cerraron sus puertas. Uno de los pocos que permaneció abierto fue Seoul, ubicado en Londres 177.
En el lugar predominaban los clientes mexicanos, mientras que la presencia de aficionados coreanos era reducida. A diferencia del ambiente festivo que se vivía en las calles, dentro del restaurante predominó la tranquilidad. Los asistentes degustaban platillos típicos y bebidas como soju, aunque el menú también ofrecía micheladas.
“Que queden empate”: trabajadora coreana
Juanita, trabajadora del restaurante Seoul, llegó a México cuando tenía 14 años.
En entrevista con El Momento Metropolitano, confesó que esperaba un empate entre ambas selecciones.
“Quiero mucho a México porque es mi país, pero también le voy a Corea”, comentó. Añadió que, a diferencia de la afición mexicana, los seguidores coreanos suelen vivir el futbol con menos intensidad.
Festival futbolero de Tezozómoc resiste al aguacero
En el Parque Tezozómoc, en Azcapotzalco, más de 600 personas acudieron al festival futbolero para ver el partido, aunque poco más de 560 alcanzaron asiento.
La lluvia que cayó durante el medio tiempo provocó que muchos aficionados que permanecían de pie optaran por retirarse. Quienes decidieron quedarse buscaron refugio bajo los puestos techados de comida internacional instalados en el lugar. Sin paraguas y con el marcador empatado sin goles, decenas de personas resistieron el aguacero para no perderse el arranque del segundo tiempo.
La Bombilla reúne a miles de aficionados
La fiebre mundialista también llegó al Fan Fest del Parque La Bombilla, en la alcaldía Álvaro Obregón.
Desde la transmisión previa del partido entre Qatar y Canadá, cientos de personas comenzaron a llenar el perímetro del parque.
Antes del encuentro entre México y Corea del Sur, los asistentes disfrutaron de una presentación del Mariachi Internacional Juvenil.
Entre el público destacó la presencia de aficionados coreanos, quienes fueron recibidos con porras y muestras de hospitalidad por parte de los mexicanos.
“Coreano, hermano, ya eres mexicano”, coreaban los asistentes.

Fallas en la transmisión y desorden por la lluvia
La tormenta que cayó durante el primer tiempo obligó a muchos aficionados a buscar refugio.
Algunas personas rompieron el cerco destinado para personas con discapacidad para resguardarse del agua, mientras aficionados con máscaras de luchador ayudaron a mover vallas metálicas y reorganizar espacios entre las sillas.
Además de la lluvia, los asistentes manifestaron su inconformidad por las fallas en la transmisión, que presentó interrupciones de video, baja resolución, cuadros negros en las pantallas y desfases en el audio.
Pese a los inconvenientes, la afición no dejó de apoyar a la Selección Mexicana.
Cada jugada de peligro fue acompañada por gritos y aplausos, hasta que el gol de Luis Romo provocó una explosión de júbilo que se escuchó en distintos puntos de la capital.
La lluvia, los problemas técnicos y las largas filas quedaron en segundo plano. En la Ciudad de México, la pasión por el Mundial volvió a demostrar que ningún obstáculo es capaz de frenar el entusiasmo de la afición mexicana.



