Flores suben de precio, pero no frenan ventas por el 10 de Mayo en Jamaica
El incremento en los precios de la flor es parte del ciclo de la temporada alta, durante el 10 de mayo

En el Mercado de Jamaica, los días previos al 10 de mayo huelen a flores frescas y a jornadas largas. Entre cubetas llenas de rosas y manos que no paran de armar ramos, los precios suben —como cada año— al ritmo de la demanda. Aun así, los clientes llegan y compran: en esta fecha, coinciden los vendedores, el costo rara vez es motivo de discusión.
El incremento en los precios de la flor es parte del ciclo de la temporada alta. Iván, comerciante con más de 30 años en el mercado, explica en entrevista para El Momento Metropolitano que algunos productos pueden encarecerse de forma considerable en estos días: “de un peso sube a $80, $90 pesos”, comenta sobre paquetes de rosas.

En la misma línea, Ángel Alquira, de la florería Josefina y Dana, señala que la docena de gerberas en tonos rosas alcanza entre $250 y $300 pesos directamente del productor.
Ese aumento se refleja en el precio final, que varía ampliamente según el tipo de arreglo. Un ramo sencillo puede encontrarse desde $150 pesos, pero en temporada alta un arreglo floral puede llegar hasta los $1,600 pesos, especialmente en diseños más elaborados o de mayor tamaño.

El clásico ramo de una docena de rosas también muestra este comportamiento: si en un día regular cuesta entre $80 y $120 pesos, para el 10 de mayo se ubica entre los $300 y $350 pesos. Otras opciones, como las canastitas o arreglos económicos, se mantienen en un rango de entre $200 y $300 pesos, mientras que flores como la gerbera —sobre todo en tonos rosas— alcanzan los $250 a $300 pesos por docena desde el productor.

Para quienes buscan alternativas más estables, algunos comerciantes recomiendan la orquídea. Ariel Sánchez, del local Glamor, lo resume así: “nunca sube de precio, siempre es temporada”, lo que la convierte en una opción más predecible para el bolsillo.
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A diferencia de otras fechas comerciales, el ajuste de precios no suele generar fricción con los clientes. Iván lo explica con una frase que se repite entre los pasillos: “el 10 de mayo casi nadie regatea. Como que a la mamá no se le regatea, a la novia tal vez”.
El flujo de compradores se mantiene alto —con estimaciones de entre 15 mil y 20 mil visitantes en el 9 y 10 de mayo, los días más intensos— aunque algunos locatarios perciben un arranque más moderado.
“A comparación de otros años, la verdad es que sí ya está muy tranquilo”, comenta Alquira, quien atribuye parte de esta variación a que la fecha cae en domingo, lo que modifica las dinámicas de celebración.

Aun así, las expectativas de venta siguen siendo relevantes. Alquira estima colocar entre 100 y 150 ramos durante la jornada, con un ritmo de producción de cuatro a cinco por hora.
Por su parte, Iván prevé vender más de 100 arreglos grandes entre el 9 y 10 de mayo. En días de alta demanda, añade, un solo florista puede elaborar hasta 30 arreglos pequeños o 10 de gran tamaño.

Este volumen obliga a jornadas extendidas. “Me desperté ahorita a las 9 y le pienso parar hasta las 4 o 5 de la mañana… Así es esto de las enchiladas”, relata Iván sobre el ritmo de trabajo en estos días.
Además de los regalos, una parte importante de las ventas tiene otro destino. Los comerciantes estiman que la demanda se divide entre quienes compran flores para celebrar y quienes las llevan a los panteones, manteniendo al Mercado de Jamaica como un punto clave tanto para el festejo como para la memoria, donde el precio, al final, queda en segundo plano frente al significado del gesto.



