Alerta CEEY difícil movilidad social en México
En la población que se encuentra en pobreza laboral, expertos analizan que 7 de cada 10 no pueden salir de este estrato social debido a la falta de oportunidades de trabajo, educación y salud

Ante los resultados del INEGI en dónde la institución expuso que en el último año hubo una disminución de 3.1 por ciento en la medición de pobreza aboral, el Centro de Estudios Espinoza Yglesias (CEEY) advirtió que aún hay una cifra importante de personas que no logran salir de la pobreza.
Los especialistas del CEEY, señalaron que esto ocurre debido a la falta de oportunidades laborales, asó como de servicios de salud y educativos, factores que si contribuyen a mejorar la movilidad social de la población, frente a la narrativa del impacto que tienen los programas sociales.
El INEGI define a la Pobreza Laboral como un indicador que mide la cantidad de personas que pueden acceder a una canasta alimentaria.
Según las estadísticas, actualmente el 32.3 por ciento de la población aún se encuentra en pobreza laboral y de acuerdo con el CEEY, esto indica que hay una difícil movilidad social que está influenciada por las barreras sociales.
Dentro de esta cifra, Gonzalo Hernández, director del Observatorio Social del CEEY alertó que hay cerca del 65.7 por ciento que aún se encuentra en la pobreza y difícilmente saldrá en un año “de los 11.9 millones de hogares en pobreza laboral hace un año, 7.8 millones seguían en pobreza laboral un año después; ese es el 65.7 por ciento” y explicó que esto equivale a que en siete de cada diez hogares en situación de pobreza, difícilmente salen de esta categoría.
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El especialista celebró que hay gente que puede salir de la pobreza laboral en un año, pero hay una importante población a la que le puede tomar varios años o nunca, como un reflejo de las dificultades para la movilidad social en México.
Durante el último año los estados en dónde persistió la pobreza laboral fueron Oaxaca, Guerrero y Chiapas, mientras que en entidades como Baja California Sur, Quintana Roo, Ciudad de México y Campeche hubo mejores oportunidades laborales.
Aunque existe la narrativa de que aumentar el salario mínimo saca de la pobreza a la gente, Gonzalo Hernández, recalcó que difícilmente esto va a beneficiar a los que menos tienen “hace falta focalizar recursos hacia esas familias y mejorar los servicios públicos para que tengan más herramientas de salir, educación y salud”.
El Centro de Estudios también abordó el discurso en que los programas sociales sacan de la pobreza a la población, por lo que Hernández Licona precisó que ayudan en la situación, pero no la resuelven y hay que trabajar en la forma que se dispersan los apoyos “hay que también pensar de qué manera resignamos programas sociales a los que son más pobres”.
Los especialistas del CEEY insistieron que para lograr un mayor impacto en la disminución de la pobreza laboral es mejorar el mercado laboral, no bajar la guardia en la política social, pero sí repensar en la universalidad con que se otorgan los programas y agregaron que el país no crece económicamente porque no se focaliza la atención a los que menos tienen.



