Supervisa alcaldía Iztapalapa rehabilitación de exconvento de Culhuacán

Las autoridades de la alcaldía Iztapalapa realizaron un recorrido a los trabajos de rehabilitación del Exconvento de San Juan Evangelista Culhuacán, que se concentran en el espejo de agua en dónde el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) busca fusionar el pasado lacustre prehispánico.
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De acuerdo con la alcaldía, el espacio está pensado para que se incluya en el proyecto turístico local para los visitantes del Mundial 2026 de Futbol.
La supervisión de los trabajos que se llevan a cabo en el espejo de agua del Exconvento Culhuacán lo hizo la alcaldesa Aleida Alavés después de que presentó su proyecto de trabajo Iztapalapa Territorio Deportivo rumbo al Mundial 2026. Este eje de trabajo se enfoca en la promoción deportiva, pero la edil también señaló que busca integrar espacios históricos como parte de la oferta turística.
“Estamos arreglando espacios como este, como el Exconvento de Culhuacán, porque queremos que la gente que visite Iztapalapa sepa que hay muchos lugares que apreciar y ahora que entreguemos el espejo de agua, (…) vamos a ofertar todo esto para los turistas, vamos a dar a conocer la ruta turística” declaró la alcaldesa.
Esta obra la inició la alcaldía desde septiembre del año pasado con el objetivo de rehabilitar el espacio acuático y dar mantenimiento al área cultural con una inversión de 11 millones 999 mil pesos, según indica información consultada vía transparencia. Ya que se trata de infraestructura de interés histórico, también participa personal del INAH.
El museógrafo Enrique Portillo que es parte del proyecto, explicó en un recorrido que es un trabajo multidisciplinario para retomar el uso racional que las culturas prehispánicas le daban a la naturaleza. El espejo de agua es una representación del Mapa de Cortés de Tenochtitlán con divisiones de piedra volcánica que simulan las antiguas calzadas. Al ser un cuerpo de agua se incluyó vegetación con el objetivo de que sea un humedal.
“Lo que se buscó fue sanear el espacio, donde el agua no va a tener químicos, sino va a ser tratada por medios naturales. Las plantas que actualmente vemos están en un proceso de desarrollo, se van a adaptar, van a ir creciendo los juncos, los nenúfares, que son plantas que existieron en su momento” explicó.
El museógrafo agregó que esta intervención también generará un espacio de descanso para las aves migratorias y que en las últimas semanas ya se han tenido avistamientos de garzas.
“Es una una forma de regresar a la naturaleza un espacio que ya no puede regresar al 100, pero es un pequeño oasis dentro de la ciudad” destacó Enrique Portillo.
Uno de los atractivos del espejo de agua es la estatua de Chicomecoatl, diosa mexica de la agricultura, los cuidados y la fertilidad. Tiene 1 metro 80 centímetros de alto y pesa alrededor de 100 kilos. También, en los alrededores del espejo de agua está planeado incluir en los atriles informativos, códigos QR para dar una experiencia más completa a los visitantes.



