
Desde el 16 de enero entró en vigor la reforma a la Ley General de Salud que prohibió de manera total la comercialización y uso de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México. Aun así, en zonas de alta afluencia de la Ciudad de México como el Barrio Chino y la Alameda Central todavía se ofertan estos dispositivos sin mayor discreción.
La reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación eliminó cualquier ambigüedad legal en torno a la venta de estos productos, convirtiéndola en una actividad completamente ilegal, incluso para establecimientos o distribuidores que antes operaban mediante amparos.
El cambio elevó la prohibición a rango constitucional al modificar los artículos 4º y 5º, con lo que quedaron vetadas todas las actividades relacionadas: desde importación y fabricación hasta transporte, distribución, publicidad y venta.
En paralelo, el Gobierno capitalino activó el programa “La calle es de todas y todos: espacio libre y seguro”, a través del cual ha decomisado 50 mil 376 vapeadores en calles del Centro Histórico.
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La jefa de Gobierno, Clara Brugada, informó en conferencia que los operativos se extenderán a todas las alcaldías y que se realizarán campañas informativas para los turistas que visiten la capital durante el Mundial 2026. “Los turistas tienen que adecuarse a las leyes nacionales”, afirmó por su parte el secretario de Gobierno, César Cravioto.
No obstante, durante recorridos realizados por El Momento Metropolitano, se encontraron puestos ambulantes que continúan ofreciendo vapeadores con distintos sabores y modelos: uno en el Barrio Chino y otro en la Alameda Central, ambos a la vista de peatones y sin ocultamiento.
La nueva normativa contempla sanciones más severas para quienes mantengan esta actividad: penas de uno a ocho años de prisión y multas que van de 100 a 2 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a entre 11 mil y 234 mil pesos, dependiendo de la gravedad de la infracción.
La prohibición también alcanza la publicidad y propaganda en cualquier medio o plataforma, ya sea impresa, digital, radiofónica o televisiva.
En contraste con los puestos callejeros, tiendas de conveniencia como Oxxo ya retiraron de sus aparadores los vapeadores y cigarros electrónicos. Sin embargo, mantienen a la venta dispositivos IQOS, los cuales funcionan con tabaco real calentado, y no con líquidos o geles. Empresas tabacaleras y autoridades han señalado que estos dispositivos no están incluidos explícitamente en la prohibición, pues la reforma hace referencia directa a “vapeadores y cigarrillos electrónicos”.
Philip Morris México, líder del sector tabacalero en el país, sostiene que la comercialización de IQOS continúa siendo legal bajo el marco vigente, al no estar claramente especificada en la redacción actual de la norma.

