La posible huelga por parte de algunos trabajadores del Sistema de Transportes Eléctricos (STE), afectaría considerablemente el transporte público y la movilidad en la Ciudad de México, pues una mayoría del personal pertenece a la Alianza de Tranviarios de México (ATM), sindicato que advirtió que podría realizar paro el 21 de enero.
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Alrededor de un 70 por ciento de los trabajadores del STE, el cual abarca los transportes capitalinos Trolebús, Tren Ligero, y Cablebús, son integrantes de la ATM; de acuerdo con lo que informó Transportes Eléctricos a El Momento Metropolitano.
La misma dependencia y la ATM, confirmaron a esta casa editorial que se han llevado a cabo reuniones y mesas de trabajo entre autoridades de la Ciudad de México y la representación sindical, mientras la mencionada Alianza decidió advertir sobre una huelga, en reclamo por una presunta crisis administrativa, falta de insumos esenciales, y el estancamiento en las negociaciones contractuales y salariales.
Si bien el sindicato aseguró a este diario que se dieron las mencionadas reuniones, al cierre de esta edición y tras una consulta por parte de El Momento Metropolitano, la ATM no reveló acuerdos a los que haya llegado con la Secretaría de Movilidad (Semovi).
De acuerdo con los desgloses de SEMOVI, tan solo en las 13 líneas del Trolebús se registraron alrededor de 230 mil 500 viajes diarios durante los últimos meses de 2025.
Por su parte, en la misma fecha el Tren Ligero superó los 60 mil traslados diarios, según exponen las estadísticas de Semovi.
Falta de insumos
En entrevista exclusiva con El Momento, Gabriel Martínez Hernández, secretario general de la ATM, aseguró que entre las principales carencias que enfrentan sus agremiados, están uniformes que deben recibir los tranviarios anualmente, sin embargo, han pasado cuatro años sin que esto se cumpla.
Otra carencia que destacó el entrevistado, son las prendas que tendrían que constituir los equipos de seguridad de los trabajadores del sector.
“Todo lo que es botas dieléctricas, botas con casquillo, guantes, guantes de carnaza, guantes especiales para el área de subestaciones, googles, el uniforme de mis compañeros de línea elevada, taller, subestaciones, vía permanente, entre otros”, mencionó.


“Hay compañeros de línea elevada que trabajan a una altura de siete metros al piso y una altura hasta de 30 metros en el trolebús elevado. Mis compañeros de vía permanente que trabajan con soldadura, trabajan soldadura aluminotérmica y a veces el equipo de seguridad que tenemos o el uniforme no lo soporta. Y luego, si no lo recibimos a tiempo, el equipo que tenemos ya está muy desgastado”, declaró.
Este diario conversó con algunos jefes de terminales de Trolebús, quienes dicen temer que el paro anunciado finalmente se lleve a cabo, pues además de los problemas laborales que ello les podría ocasionar, el caos que por consiguiente afectaría a la población.
Javier Ramírez Balderas, jefe de terminal en Tacubaya, y aunque considera improbable que se realice la huelga en parte porque en más de 20 años que lleva de pertenecer al sector tranviario no ha visto algo similar, sí asegura que las afectaciones serían severas.
“No le conviene al Gobierno, primero por ser un transporte público del Gobierno, no le conviene dejar sin servicio sobre todo a la gente de la tercera edad, los que van a los trabajos lógicamente”, comentó.
