Denuncia López Casarín intimidación y acusa guerra sucia del PAN

Ray Méndez, El Momento Metropolitano – El alcalde de Álvaro Obregón, Javier López Casarín, denunció que fue víctima de intimidación el pasado 16 de enero, luego de salir del informe de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. A través de sus redes sociales, el alcalde dio su testimonio, “una motocicleta me siguió durante varios minutos, mientras el conductor me grababa y fotografiaba de manera insistente”, una acción que calificó como amenazante y propia de prácticas delincuenciales.
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“El modus operandi de la delincuencia sucede la gran mayoría con motocicletas”, subrayó el edil al relatar que el seguimiento se mantuvo durante todo su trayecto hacia la alcaldía, con maniobras peligrosas y acercamientos constantes al vehículo oficial, lo que obligó a activar de inmediato los protocolos de seguridad.
Gracias a estas acciones, el presunto responsable fue identificado. Portaba una licencia de conducir del estado de Guerrero y una tarjeta de circulación a nombre de otra persona, lo que encendió aún más las alertas. López Casarín aseguró que se trata de un trabajador en nómina, contratado por el PAN capitalino.
“Es claro que enviaron a esa persona a seguirme”
¿Cuál es el objetivo de esta acción de intimidación?
La democracia no es esto”, sentenció el alcalde, al advertir que este tipo de prácticas no sólo buscan amedrentar a funcionarios, sino que ponen en riesgo a la ciudadanía en general.
El edil recordó que el panismo en Álvaro Obregón se ha distinguido por su oposición sistemática a proyectos sociales impulsados en la capital, como el Cablebús y las Utopías, e incluso por recurrir, dijo, a amenazas y agresiones durante los procesos de participación ciudadana. “No debemos normalizar estas acciones. Hay que actuar con responsabilidad y altura política”, advirtió.
Cabe señalar que el caso fue respaldado por el diputado Paulo García González, vocero del grupo parlamentario de Morena, quien acusó a la oposición de haber cruzado una línea peligrosa.
“La oposición ha tomado una actitud violenta. Han apostado a estrategias de intimidación y confrontación. Debemos cuidar los espacios en común para dirimir diferencias políticas”, afirmó.
El incidente, ocurrido en una de las zonas más vigiladas de la ciudad y con la presunta participación de una persona vinculada a la oposición, refleja el clima de tensión política que se vive en la capital. López Casarín insistió en que la intimidación no puede formar parte del debate democrático, y llamó a frenar estas prácticas que erosionan la vida pública y amenazan la convivencia política en la Ciudad de México.




